Manuel
Cofiño
López

Manuel Cofiño López
Nacimiento:  
16
/
2
/
1936
Fallecimiento:  
8
/
4
/
1987

Narrador, poeta e investigador literario cubano. Escritor de masas, uno de los exponentes principales del llamado “realismo socialista” en la Isla. Escritor de cuentos, novelas y noveletas, que narran los tiempos de cambio, las transformaciones sociales, los desgarramientos familiares y sociales en la Cuba revolucionaria.

Con el decursar del tiempo Cofiño llegó a ser uno de los escritores cubanos más leídos y traducido a otros idiomas. Muchos de sus cuentos tienen el nombre de una mujer como título y también varias de sus novelas guardan relación directa con temas asociados con la mujer. Precisamente Manuel Cofiño ganó en 1971 el Premio Casa de las Américas con su novela titulada “La última mujer y el próximo combate” la cual ha sido traducida a más de 25 idiomas.

En una oportunidad Cofiño, el hacer referencia a las motivaciones que sentía como escritor, aseveró que la literatura debe estar al servicio del hombre, de sus aspiraciones, de sus sueños y luchas. Manuel Cofiño igualmente fue dirigente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Fue vicepresidente de la Sección de Literatura de esa organización. Por su meritoria labor se le otorgaron varias condecoraciones por el estado cubano y otros países, entre ellas la Distinción por la Cultura Nacional y el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar de Colombia.

Nació en la Habana. Su padre era asturiano y su madre cubana. Debido a la separación de sus padres, fue a vivir con sus abuelos maternos. Estudió la primaria e ingresó luego al Colegio Hermanos Maristas de La Víbora. Del bachillerato provienen sus primeras lecturas: Verne, Salgari y Andersen. Luego los filósofos alemanes, Nietzsche, Schopenhauer y Fichte. En 1955 terminó el bachillerato.

Conoce a Boris Luis Santa Coloma, asaltante al Cuartel Moncada y a René Orestes Reiné García, expedicionario del Granma. Lee los primeros libros marxistas: el Anti-Dühring y el Manifiesto del Partido Comunista. Apoya el proceso insurreccional.

En el año 1956, Cofiño comenzó a estudiar la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana, pero esta fue pronto cerrada y no pudo continuarla. Ya en 1960 comienza a estudiar Ciencias Publicitarias en la Universidad de La Habana, pero no puede terminar por cancelación de la carrera.

Su primer vínculo laboral es en la fábrica de cigarros H. Upmann, siguiendo la tradición de su abuelo materno. Allí conoció amigos que luego le servirían de personajes para su tercera novela, Amor a sombra y sol.

En 1962, comienza a laborar en el Ministerio de Industrias, donde conoce al Che. Se instala en la Oficina de Estudio de Productos, una especie de agencia de publicidad y propaganda. De 1962 a 1966, dicta simultáneamente clases de economía política, de ciencias sociales y de literatura cubana en la Escuela de Cuadros del propio ministerio, y en lo que se llamó Escuela de Superación Técnica y Profesional. Fue vicedirector docente del Instituto Preuniversitario de La Habana.

En 1967 pasa a ser Jefe de Divulgación del Ministerio de Justicia y de Reforma Urbana. Después sería director del Centro de Información y Documentación del propio ministerio, durante varios años. En 1968 el Ministro de Justicia, debió simultanear este cargo con el de director de un Plan Forestal en la provincia de Pinar del Río, y parte junto a otros compañeros, a ayudar a resolver los problemas políticos y sociales que persistían en ese lugar. Allí permanece cerca de dos años y se apropia de esta experiencia para escribir su primera novela La última mujer y el próximo combate.

Fue asesor de la Dirección Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura.

Colaboró con numerosas publicaciones periódicas entre las cuales se destacan El país Gráfico, Prensa Libre, Bohemia, Revolución, Verde Olivo, El Mundo, La Gaceta de Cuba, Romances, Mujeres, Casa de las Américas, Con la Guardia en Alto, Unión, El Caimán Barbudo, Cuba, Papeles de Son Armadans (Palma de Mallorca), Ahora (Santiago de Chile), y Tribuna(Rumania).

Su novela premiada Cuando la sangre se parece al fuego, ha sido traducida al eslovaco, al rumano, al inglés y al ruso, idioma al que también han sido traducidos sus cuentos y poemas.

En 1969 obtuvo mención en el Concurso David por su libro de poemas Meditaciones y argumentos del transeúnte, y el premio de cuento del Concurso “26 de Julio”, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), por Tiempo de cambio. Ganó el premio de novela de 1971 en el Concurso Casa de las Américas por La última mujer y el próximo combate, obra que constituye un hito de la narrativa social cubana y que ha sido traducida a más de 25 idiomas. En 1972 ganó el premio de cuento en el Concurso Infantil “La Edad de Oro” por Las viejitas de las sombrillas. En el Concurso UNEAC 1975 obtuvo mención por su novela Cuando la sangre se parece al fuego.

Manuel Cofiño legó una obra de hondo aliento social, con profundas raíces nacionales y dejó testimonio de la realidad cubana de los años sesenta y setenta con rasgos vigorosos. “Toda mi obra tiene una base factual -decía Cofiño–. La realidad me sirve como trampolín para hacer una nueva realidad artística.” Afirmaba además: “mis personajes son mis contemporáneos, suben al ómnibus conmigo, caminamos juntos. Ellos me acompañan siempre”.

En el prólogo a una de las ediciones de La última mujer y el próximo combate, el crítico literario Manuel Rojas advierte este profundo compromiso y su resonancia particular en el panorama literario de los años setenta: “La narrativa cubana, con esta novela, va más allá de la lucha clandestina, de lo periférico o lo puramente poético, y entra en lo que la revolución está ahora: en la construcción. Es una obra de este momento: los héroes que combatieron pasan a ser los héroes que trabajan”.

La obra de Cofiño está influenciada de manera especial por la narrativa de la llamada “generación perdida” norteamericana, especialmente por autores como Ernest Hemingway, Willian Faulkner o John Dos Passos. Junto al afán realista que prima en su narrativa, se destaca significativamente el abordaje de la figura femenina desde muy diversas ópticas, sobre todo en función de la revalorización de la mujer que supuso el drástico cambio social aparejado a la Revolución Cubana, su incorporación al estudio, al trabajo, y en general a aquellos roles que históricamente le habían sido vedados.

Manuel Cofiño fue dirigente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y vicepresidente de la Sección de Literatura de esa organización. Por su meritoria labor el estado cubano y otros países le otorgaron varias condecoraciones, entre las que sobresalen la Distinción por la Cultura Nacional y el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar, de Colombia.

Falleció en la capital cubana el 8 de abril de 1987 cuando sólo contaba 51 años y gozaba de un reconocido prestigio, tanto a nivel nacional, como internacional. Su súbita muerte quebrantó a un hombre que estaba en la plenitud de sus capacidades. Eran muchos sus proyectos, al sorprenderle la muerte estaba concluyendo junto a su compañera, la escritora colombiana Luz Elena Zabala, la novela Pastora de sueños, narración con cabal sentido de lo latinoamericano.

Obras publicadas
1957: Sus décimas contra la tiranía fueron publicadas en el periódico popular Prensa Libre.
1962: Publica su primer libro, un cuaderno de poesía que tituló Borrasca, del cual solamente le quedó el mal recuerdo.
1968: Su cuento Tiempo de cambio, fue publicado en la revista Casa de las Américas, número 49, de julio-agosto.
1969: El cuento Tiempo de cambio también sirvió de título a su primer libro de cuentos.
1971: Escribe su primera novela La última mujer y el próximo combate, un volumen de 334 páginas, en la edición de Casa, dedicado a sus hijas y al maestro Onelio Jorge Cardoso.
1972: Publica su cuaderno de cuento para niños Las viejitas de la sombrillas
1975: Su segunda novela Cuando la sangre se parece al fuego, es publicada por Ediciones Unión.
1976: El libro de cuentos Y un día el sol es juez, es editado por la Editorial Arte y Literatura.
1976: La Editorial Arte y Literatura publica la noveleta Para leer mañana.
1978: La editorial Gente Nueva publica Historia de nuestras casas, un libro que invita a adolescentes a dar un breve recorrido por la evolución de la vivienda en Cuba.
1979: Publica el libro de cuentos Un pedazo de mar y una ventana en la Editorial Letras Cubanas.
1981: Publicó su tercera novela Amor a sombra y sol.
1982: Última recopilación de sus cuentos publicados fue Andando por ahí, por esas calles.
1984: publicó la noveleta El anzuelo dorado.
En Cuba colaboró en las siguientes publicaciones: El País Gráfico, Prensa Libre, Bohemia, Revolución, Verde Olivo, El Mundo, La Gaceta de Cuba, Romances, Mujeres, Casa de las Américas, Con la guardia en alto, Unión, El Caimán Barbudo y Cuba. También lo hizo en publicaciones extranjeras.

Aunque no escribió guiones para la televisión, todos sus cuentos fueron llevados a este medio. Unos con mucho éxito, como la versión del cuento Donde crece un framboyán que aparece en el libro Y un día el sol es juez.

Premios
En 1969 obtuvo mención en el Concurso David por su libro de poemas Meditaciones y Argumentos del transeúnte.
Premio de cuento en el Concurso 26 de julio del MINFAR de 1969, con su libro Tiempo de cambio.
Premio Casa de las Américas de 1971, por su primera novela La última mujer y el próximo combate.
En 1972 gana el premio del Concurso La Edad de Oro, con su cuaderno para niños Las viejitas de las sombrilla.
En 1975 obtuvo mención por su novela Cuando la sangre se parece al fuego en el Concurso UNEAC.
Reconocimiento

En homenaje en su destacada labor profesional la Biblioteca Municipal de Arroyo Naranjo, lleva su nombre y cada año celebra el Concurso Literario Manuel Cofiño López.