# Los obispos católicos alertan sobre un "riesgo real" de estallido social y piden diálogo

**Fecha:** 02/02/2026

Ante la cr&iacute;tica situaci&oacute;n econ&oacute;mica que vive Cuba por la falta de combustible y el agravamiento de las sanciones de EE.UU., la Iglesia cat&oacute;lica cubana alz&oacute; su voz con un mensaje inusualmente grave. El 31 de enero de 2026, los obispos de Cuba dirigieron una carta a "todos los cubanos de buena voluntad" expresando "honda preocupaci&oacute;n" por el creciente desasosiego y desesperanza en la poblaci&oacute;n. Advirtieron que los recientes recortes en el suministro de petr&oacute;leo &ndash;vital para transporte, electricidad y servicios b&aacute;sicos&ndash; han llevado a muchos al l&iacute;mite de la resistencia, creando un riesgo real de caos social y violencia "entre hijos de un mismo pueblo". Los prelados &ndash;encabezados por el Arzobispo de La Habana, Cardenal Juan de la Caridad Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez&ndash; subrayaron que nadie que ame a Cuba puede alegrarse de esa posible explosi&oacute;n y clamaron porque no se llegue a ese extremo. En su mensaje, la Iglesia inst&oacute; a buscar soluciones mediante el di&aacute;logo sincero, la reconciliaci&oacute;n y reformas pac&iacute;ficas, sin a&ntilde;adir m&aacute;s dolor a los m&aacute;s vulnerables. El texto enfatiza: "Cuba no necesita m&aacute;s sufrimiento, ni m&aacute;s luto ni m&aacute;s sangre". Los obispos pidieron al r&eacute;gimen cubano que "se abra a su propio pueblo", demandando una naci&oacute;n sin exclusiones y con espacio para la pluralidad de voces y proyectos. Este mensaje representa una de las cr&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s directas de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica cubana hacia el gobierno en a&ntilde;os recientes. El papa Le&oacute;n XIV respald&oacute; p&uacute;blicamente este llamamiento: en su &Aacute;ngelus del 1 de febrero, expres&oacute; "gran inquietud" por la escalada entre EE.UU. y Cuba, y urgi&oacute; a los l&iacute;deres de ambas naciones a entablar un di&aacute;logo efectivo y evitar la violencia, aline&aacute;ndose con el pedido de los obispos cubanos.

