# Fallece monseñor Silvano Pedroso, el primer obispo afrodescendiente en la historia de Cuba

**Fecha:** 19/06/2026

Monse&ntilde;or Silvano Herminio Pedroso Montalvo, obispo de la Di&oacute;cesis de Guant&aacute;namo-Baracoa y el primer prelado afrodescendiente en m&aacute;s de cinco siglos de historia de la Iglesia Cat&oacute;lica en Cuba, falleci&oacute; en la madrugada del s&aacute;bado 13 de junio de 2026 en La Habana, a los 73 a&ntilde;os, a causa de un c&aacute;ncer.


La Conferencia de Obispos Cat&oacute;licos de Cuba confirm&oacute; el fallecimiento del prelado, quien hab&iacute;a llegado a La Habana procedente de Roma el 3 de junio, donde fue sometido a estudios m&eacute;dicos que dieron como resultado la presencia del c&aacute;ncer. Fue atendido en el Hospital Gemelli y en la enfermer&iacute;a de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s. Ya en La Habana, fue acogido primero por las religiosas compasionistas y luego trasladado a la enfermer&iacute;a de las Hijas de la Caridad, junto al Hospital Hermanos Ameijeiras.


Su funeral tuvo lugar en la parroquia Santa Catalina de Siena, en La Habana, tras lo cual fue sepultado en el Cementerio de Col&oacute;n de la capital cubana.


Nacido el 25 de abril de 1953 en C&aacute;rdenas, provincia de Matanzas, Pedroso Montalvo se licenci&oacute; en Geograf&iacute;a en la Universidad de La Habana y trabaj&oacute; como ge&oacute;grafo entre 1979 y 1982 antes de ingresar al seminario en 1987. Fue ordenado sacerdote el 12 de junio de 1995 por el cardenal Jaime Ortega y Alamino.


El 29 de marzo de 2018, el papa Francisco lo nombr&oacute; obispo de Guant&aacute;namo-Baracoa, convirti&eacute;ndose as&iacute; en el primer obispo negro en m&aacute;s de cinco siglos de la Iglesia Cat&oacute;lica cubana. Tom&oacute; posesi&oacute;n de su di&oacute;cesis el 9 de junio de 2018 y eligi&oacute; como lema episcopal "&Aacute;mense como yo les he amado" (Jn 13,34).


La Conferencia de Obispos Cat&oacute;licos de Cuba destac&oacute; que Mons. Pedroso "viv&iacute;a su condici&oacute;n de pastor del pueblo de Dios sin hacer ruidos, pero con entrega y sacrificio silenciosos, primero como sacerdote y despu&eacute;s como obispo". Su di&oacute;cesis, ubicada en el extremo oriental de Cuba, era mayoritariamente rural, con "poco clero y mucha presencia de iglesias evang&eacute;licas. Sin embargo nunca se quejaba, am&oacute; su di&oacute;cesis y por ella ofreci&oacute; su propia vida".

