Julio
Taín
Blázquez

Julio Taín
Foto
Ecured
Papo
Nacimiento:  
20
/
12
/
1930
Fallecimiento:  
4
/
5
/
2019

El Doctor Taín es fundador del Instituto de Cardiología, integró el reducido grupo de médicos iniciadores de la cirugía cardiovascular en Cuba, de conjunto con los doctores Noel González y Felipe Rodiles. Laboró en los hospitales Calixto García, Joaquín Albarrán, Fajardo y el infantil Pedro Borrás. El también Doctor en Ciencias y Profesor Consultante fue Miembro de la sociedad Interamericana de Cardiología.

Recibió las medallas Manuel Fajardo y la de Cardiólogo distinguido de Centroamérica y del Caribe, además de reconocimientos por sus investigaciones y resultados por tratamientos quirúrgicos.

Julio Taín nació en el antiguo ingenio Álava, hoy central México, en el municipio de Colón, Matanzas. Fue una temprana decisión personal la que lo hizo estudiar medicina: “Mi mamá era analfabeta y mi papá no podía influir mucho tampoco, era español y me decía que estudiara pero no puedo decir que influyera. Un hermano mío era ingeniero. Me gustó la medicina desde muchacho. En mi casa no hay nadie médico, no tengo ningún pariente”.

Para cumplir tal propósito tuvo que estudiar en La Habana. En Matanzas se hizo bachiller en Ciencias, agrimensor y tasador de tierra.

Y ya en el camino de convertirse en médico tenía una convicción: “Quería ser cirujano. Ahí sí estaba definido, pero en incorporarme a la cirugía cardiovascular influyó Noel González. Yo estaba trabajando con él haciendo cirugía general y realmente no quería hacer la cardiovascular, pero Noel tanto insistió que me convenció”, expreso en entrevista realizada por Paquita de Armas.

Los doctores Taín, Noel y Felipe Rodiles integraron el reducido grupo de médicos iniciadores de la cirugía cardiovascular en Cuba. "Todos los estudios de Medicina los hice en La Habana, trabajé en el hospital Calixto García y el Joaquín Albarrán como residente de cirugía; también en el Fajardo y el Pedro Borrás, donde realicé cirugía infantil. “Hacía cirugía general y muy poco de cardiovascular”, contó el Doctor en Ciencias y profesor consultante.

Cuando se fundó el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Julio Taín formó parte del grupo iniciador. Su desempeño al frente del Departamento de Cirugía desde el año 1982 hasta el 2003 fue determinante en la creación de una ejemplar escuela de cirugía cardiovascular, como afirman con orgullo las nuevas generaciones de cirujanos cardiovasculares.

En su larga historia profesional recibió cursos en el Instituto Karolinska, de Estocolmo, Suecia, con el profesor Vibin O Bjork, en el Instituto clínico experimental IKEM Praga con el investigador Libor Heijhal y también en Alemania, en la ex Unión Soviética, en Argentina y en Brasil.

Miembro de la Sociedad Interamericana de Cardiología, fue designado integrante de honor de la Sociedad Mexicana de Cirugía Cardiovascular. Es profesor titular desde 1990, mereció la medalla Manuel Fajardo y la de cardiólogo distinguido de Centroamérica y del Caribe. Tiene múltiples reconocimientos más y ha impartido más de 40 cursos y participado en jornadas de hospitales y centros de investigación de Suecia, Checoslovaquia, Argentina, Brasil, Venezuela, Alemania, Canadá, México, Hungría y Polonia. Ha publicado 38 textos en Cuba y 18 en revistas internacionales, y presentado más de 170 trabajos en congresos, jornadas y simposios.

Hace poco me contó: “Uno de los casos que más recuerdo es con un estudiante de Medicina que estaba examinándose, en el último año de la carrera y le dio un paro cardíaco. A mí no me llamaron, llamaron al cardiólogo. Pero yo estaba allí y el hombre estaba muerto. Le di masajes cardíacos pero nada, mandé a buscar el instrumental y lo abrí en la misma aula. Tenía que hacerlo porque estaba muerto. Le masajeé el corazón y hoy en día -si no ha fallecido por otra cosa- es médico. Se llama Manolo Coto, es cirujano en Camagüey”.

Hubo otro incidente que leí en la prensa. Taín lo revive: “Un guajirito, creo que de Artemisa, se clavó un arpón corriendo. Yo estaba de vacaciones, en una fiesta del Instituto. Al otro día me iba para Pinar del Río, y cuando llevaron al muchacho, el cirujano me empezó a localizar por todos lados, por debajo de la tierra, y me dijo: “Papo, tengo un problema aquí -a mí me dicen Papo-, tengo un niño con un arpón clavado en el corazón. ¿Qué hago?”. Le dije “mételo en el salón”. “¿Tu vienes para acá?”, me preguntó el médico de guardia. “Si yo voy para allá”, le dije.

Me aparecí allí, lo tenían preparado, pero no le habían hecho nada. Lo operé, le di cuatro puntos en el corazón. Tuvo la suerte de que no le atravesara ninguna coronaria, ni nada. Al otro día cuando me iba de vacaciones pasé a verlo y como estaba bien seguí mi descanso”.

Al interrogarlo sobre la cirugía cardiovascular en América Latina, afirma: “En Brasil, México, Argentina y Venezuela se opera bastante. Brasil es una potencia; en otros países también operan el corazón. Y si no se hace más es porque es muy caro. Lleva injerto, sutura, válvula, todo eso es caro. En definitiva, en los países capitalistas el que no tiene dinero no se opera, pero se muere”.

Investigaciones
Realizó entre otras las siguientes investigaciones:

Comisurotomía mitral por toracotomía derecha
Sobre el resultado del tratamiento quirúrgico de los aneurismas.
Efecto de frecuencias en fibras musculares.
Resultado a largo plazo de la reconstrucción quirúrgica de la tetralogía de Fallot.
Cardiomioplastia dinámica.
Corazón artificial cubano.
Cursos impartidos
Impartió más de 40 cursos y participó en jornadas de hospitales y centros de investigación de Suecia, Checoslovaquia, Argentina, Brasil, Venezuela, Alemania, Canadá, México, Hungría y Polonia. Publicó 38 textos en Cuba y 18 en revistas internacionales, presentó más de 170 trabajos en congresos, jornadas y simposios

Premios y reconocimientos
Fue designado integrante de honor de la sociedad mexicana de cirugía cardiovascular. Fue profesor titular desde 1990, mereció la medalla Manuel Fajardo y la de cardiólogo distinguido de Centroamérica y del Caribe, entre otros reconocimientos.