Juan Bautista Sagarra Blez

Juan Bautista Sagarra Blez
Nacimiento:  
24
/
6
/
1806
Fallecimiento:  
29
/
5
/
1871

Pedagogo cubano, creador de la colección Librería de los niños cubanos.

Nació en la ciudad de Santiago de Cuba, en el seno de una familia de posición económica desahogada que le permitió estudiar en centros de enseñanza que fueron emblemáticos en el siglo XIX cubano: el Seminario de San Basilio el Magno, de Santiago de Cuba y el José de la Luz y Caballero, y de quien llegó a ser amigo y continuador de su obra.

Se graduó de Bachiller en Filosofía en la Universidad de La Habana, en 1826, y de abogado, en 1830, ante la Audiencia de Puerto Príncipe, hoy, Camagüey.

Sagarra pronto mostró su vocación pedagógica. Se dedicó a la enseñanza primaria en su lugar de origen, donde escaseaban las escuelas y se manifestaban altos índices de analfabetismo (sobre todo, entre los pobres y los negros), como consecuencia del abandono de la educación elemental por parte de las autoridades coloniales.

Esta orientación lo vinculó tempranamente con la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP), en Santiago de Cuba. Fundada en 1787, la labor de la SEAP era limitada en la época de Sagarra, quien desempeñó un destacado papel en la refundación de la Sociedad en 1833 y llegó a ser presidente de su Comisión de Educación en 1834.

Trabajó a favor del mejoramiento cultural de la ciudad y realizó múltiples tareas asignadas por la Institución, entre las cuales se destaca la publicación de las Memorias de la Sociedad Económica de Santiago de Cuba.

Como Primer Síndico Procurador del Ayuntamiento de Santiago de Cuba, presentó, en 1834, un Informe referido al estado deplorable de la educación primaria en la ciudad, en el cual propone dos vías para solucionar la situación: una, el incremento del salario de los maestros de primeras letras y, dos, la implantación del Sistema Lancasteriano en las escuelas públicas.

En su labor educacional, hay que distinguir el trabajo desplegado en la creación de tres instituciones escolares: un colegio privado, y dos centros de carácter técnico y de oficios. En ellos, trata de conciliar sus intereses clasistas de brindar una enseñanza privilegiada para los jóvenes de su clase y, a la vez, formar, preparar a las nuevas generaciones para trabajar en los diferentes oficios y profesiones, en correspondencia con las demandas del progreso el país.

La fundación del Colegio Santiago, en 1841, en Santiago de Cuba, formó parte del movimiento de creación de los colegios privados cubanos, sustentado por la burguesía criolla como respuesta al abandono de la educación por las autoridades españolas. El Informe de Sagarra revela sus principales objetivos: formar a los jóvenes en lo intelectual, físico, estético y moral, en vínculo con la formación religiosa; aplicar el método explicativo; renovar el contenido de la enseñanza y contribuir al desarrollo del sentimiento patriótico; desarrollar una enseñanza práctica y experimental.

La creación de la Escuela General Preparatoria (1855-1864) y la Escuela Profesional de Agrimensores, Aparejadores y Maestros de Obras (1864-1868) fueron centros de carácter técnico y de oficios, en los que se formaron y prepararon los jóvenes de la región oriental para ingresar a diferentes carreras y desempeñar oficios o artes. En ambos casos, enfatizó sobre la importancia de vincular el conocimiento de las ciencias con las diferentes carreras u oficios; la preparación teórica con la práctica a través de experimentos, demostraciones y trabajos en centros fabriles o talleres, así como respetar los intereses y particularidades de niños y jóvenes.

Estos tres centros se convirtieron en sitios propicios para realizar sus reformas y poner en práctica sus principales ideas educativas.

Su labor educacional alcanzó mayor alcance cuando acometió la redacción de libros de lectura para niños. Además de los textos escolares, incluyó libros que fueran útiles y funcionales, con un lenguaje claro y sencillo. En una fecha tan temprana como 1839, da a conocer los primeros trabajos de su Librería de los niños cubanos. La colección se caracterizó por la heterogeneidad de los temas trabajados, que reflejan las aspiraciones y necesidades de la burguesía criolla.

A juzgar por las reimpresiones, Juan Bautista Sagarra aparece entre los autores más publicados: 18 libros tiene su colección de Librería de los niños cubanos.

El resto de sus obras incluye elogios póstumos, oraciones fúnebres, numerosos discursos de apertura de clases, cronologías, estudios biográficos y traducciones del francés. Quedó inédito su Apuntes sobre Agrimensura Legal.

Juan Bautista Sagarra, en su actividad pedagógica, expresa renovadoras concepciones referidas a la educación, la didáctica, la organización escolar y los principios educativos, a pesar del excesivo moralismo presente en algunos de sus libros y discursos.

La destacada labor educativa y como publicista en la región oriental de la Isla, sus planteamientos pedagógicos similares a los sustentados por otros educadores de rango nacional, unidos a la preocupación y amor por su país, le permitieron trascender el marco local de su existencia y actuación.

Viajó por los Estados Unidos, Jamaica y España. Murió el 29 de mayo de 1871, a los 65 años de edad.