Eduardo Ponjuán González

Eduardo Ponjuán González
Nacimiento:  
1956

Nació en Pinar del Río, vive y trabaja en La Habana, Cuba.

Pintor que es de los casos típicos de vocación temprana. Mas, como muchos, llegó a las artes plásticas por azar, factor de singular influencia en la conformación de su pensamiento artístico.
Sus obras se encuentran en las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana y en el Centro de arte contemporáneo Wifredo Lam así como en las colecciones de Peter Ludwig Forum (Aachen, Alemania); Jürgen Harten, Dusseldorf, y Nina Menocal, México, D.F.

Estudió en la Escuela Provincial de Arte, Pinar del Río, de 1970 a 1974, en la Escuela Nacional de Arte, La Habana de 1974 a 1978 y se graduó del Instituto Superior de Arte de La Habana en 1983. Desde entonces, cuenta con una treintena de exhibiciones personales y colectivas.

Exposiciones Personales
1983 Paisajes. Sala Talía, La Habana.
1988 Lectura 2 (con René Francisco) Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño, La Habana.
1989 Artista melodramático (con René Francisco). Castillo de la Real Fuerza, La Habana.
1992 Ven y dame una mano (con René Francisco)., Centro de Arte 12 y 23, La Habana.
1993 Arte y confort (con René Francisco). Galería Nina Menocal, México, D.F. [[1998|
1994 Vuelo (con René Francisco). Galería I.F.A., Berlín, Alemania.
1995 Corriente alterna (con René Francisco). Centro Wifredo Lam, La Habana.
1996 Call Malevich (con René Francisco). Künsthalle Düsseldorf y Künsthalle Lingen, Alemania.
1997 Utopian territories. New art from Cuba (con René Francisco). OR Gallery, Vancouver, Canadá.
1998 Mira. Sala Saura, Diputación de Huesca, España.
1999 Lecturas profanas. Biblioteca Central de Medellín, Medellín, Colombia.

Exposiciones Colectivas
1988 No es sólo lo que ves. Facultad de Filología, Universidad de La Habana, La Habana.
1990 El objeto esculturado.Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana.
1991 Nacido en Cuba. Valencia, Venezuela.
1992 Von Dort Aus Kuba. Ludwig Forum, Aachen, Alemania.
Avantgarde & Campaing. Stadtische Künsthalle, Düsseldorf, Alemania.
La década prodigiosa: plástica cubana de los ochenta. Museo del Chopo,México. D.F.
Arte cubano actua., Fundación Cultural Televisa, Centro de Arte Contemporáneo, D.F., México.
Exposición Internacional de Sevilla, España.
From another place. Benson Gallery, Nueva York, Estados Unidos.
1994 V Bienal de La Habana. Convento de Santa Clara, La Habana.
1995 Una de cada clase. Fundación Ludwig de Cuba, Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología, La Habana.
1995-1996 Feria de ARCO, Madrid.
Adentro/Afuera. Walter Phillips Gallery, Banff, Alberta, Canadá.
1997 VI Bienal de La Habana. Castillo del Morro, La Habana.
1998 Fragmentos a su imán. Casa de las Américas, La Habana.
Caja de figuras. Palacio del Segundo Cabo, La Habana.
1999 VI Bienal Internacional de Pintura. Cuenca, Ecuador.
Feria ART PARIS. Gaymu et Librandi Galerie, Carrousel du Louvre, París, Francia.
Bienal de Malta.
II Bienal Iberoamericana de Lima, Perú.
2000 II Salón de Arte Cubano Contemporáneo, Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana.
2001 La Huella Múltiple. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, La Habana.

Premios
1982-1985 Primer Premio del Salón Provincial de Artes Plásticas, Pinar del Río.
1986 Premio compartido del Salón de la Ciudad, Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño, La Habana.
1987 Primer Premio del Salón de Premiados, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.
1999 Primer Premio de Collage, Bienal de Malta.
2013 Premio Nacional de Artes Plásticas

Colecciones
Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.
Centro Wifredo Lam, La Habana.
Colección de Peter Ludwig Forum, Aachen, Alemania.
Colección Particular de Jürgen Harten, Dusseldorf, Alemania.
Colección Particular de Nina Menocal, México, D.F.

Las claves silentes de lo cubano (fragmento)

Por: Héctor Antón Castillo

(...) Eduardo Ponjuán González (Pinar del Río, 1956) no es otro de esos ejemplos típicos de vocación precoz. Pero como le ha sucedido a muchos, llegó al arte por azar. Aunque el hecho de que en su práctica visual no le otorgara importancia al azar, se perfila como una primera paradoja. Con el paso del tiempo, este desenlace casual será un factor de singular influencia en la conformación de su pensamiento plástico. Según cuentan sus cómplices más cercanos, una de sus aspiraciones juveniles era convertirse en un boxeador estelar, ambición que duró hasta el día en que recibió un fuerte impacto en el mentón a manos de un estilista peso gallo de cuyo nombre no quiere acordarse. A pesar de cambiar muy pronto los guantes y el saco por cartulinas y pinceles, su paso por el mundo no ha dejado de ser un combate. No hay más que intercambiar unas cuantas palabras con él para intuir cuántos obstáculos ha tenido que esquivar para disfrutar a plenitud la tragedia del conocimiento. Tal parece que desde percibir ese estado cercano a la inconsciencia que provoca un RSC entre las cuerdas, quiso saber más y más, a pesar de que no tardó en convencerse de que resulta imposible abandonar tan sólo un momento el vasto universo de la ignorancia humana. (...)

Considerado una de las figuras más prominentes del arte cubano de los ochenta y un creador de nuestra plástica, Eduardo Ponjuán es un artista con una visión incisiva de la realidad. Sus pinturas, dibujos, esculturas e instalaciones son las maneras que escoge este autor para inquietar al público con imágenes.

Sus obras presentan como características la referencialidad constante a fragmentos de la vida cotidiana y del contexto en que esta se desarrolla. Cargadas de datos filosóficos, literarios, artísticos o históricos, sus piezas remiten al entorno del que fueron extraídas, pero conforman un nuevo imaginario repleto de significados otorgados por el artista. Con ello suscita a la aparición de interrogantes que demuestran su cualidad de artista inconforme.

Con su creación, Ponjuán ha intentado reelaborar el concepto de cuadro y ha puesto a prueba nuestra percepción de la belleza. Ha puesto a dialogar y a convivir pinturas que aparentan ser avisos publicitarios con objetos extraídos de la más agreste realidad.

En los años ochenta, este artista trabajó en conjunto con René Francisco. Del dúo surgieron obras como Productivismo, Morir por la Patria es vivir, Suprematismo, El apresado, El condenado, La batería, Retrato de Peter Ludwig, Paleta de abastecimiento, Cubana de aviación, Arte y Confort, El vuelo y Malévich en la plaza. En ellas se hacía patente el humor propio y la crítica sutil a las condiciones del momento. Entre sus obras individuales conocidas, posterior a las anteriormente mencionadas, se encuentran Por diversos conceptos; Hundido en la línea del horizonte; Cerquita; Si pero no; No es la mente, no es buda, no es nada; La idea fija; Hecho a mano; El siglo XX; y Limbo.

Eduardo Ponjuán ha participado en numerosas exposiciones colectivas y personales desde el año 1983. Sus piezas han sido exhibidas en países como Alemania, Canadá, Colombia, Ecuador, España, Francia, México, Malta, Perú y Venezuela, entre otros. Ha estado presente en reconocidos eventos nacionales e internacionales como las Bienales de La Habana, el Segundo Salón de Arte Cubano Contemporáneo (La Habana), la Huella Múltiple (La Habana), la Exposición Internacional de Sevilla, la VI Bienal Internacional de Pintura de Cuenca, la Bienal de Malta, la II Bienal Iberoamericana de Lima, la Feria ART PARIS y la 54 Bienal de Venecia. Algunas de sus obras forman parte de las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, el Centro de arte contemporáneo Wifredo Lam (La Habana), así como en las colecciones de Peter Ludwig Forum (Aachen, Alemania), Jürgen Harten (Dusseldorf, Alemania), y Nina Menocal (México, D.F).